La segunda ley fundamental, la ley de causa y efecto, viene a decir que todo movimiento del precio tiene su causa en la acción del dinero profesional. Estas causas son los procesos de acumulación y distribución, y sus efectos son los movimientos alcistas o bajistas agresivos.
A través de esta ley tratamos de identificar de forma precisa los procesos de acumulación y distribución y establecemos un factor de confianza con respecto al posterior probable movimiento del precio (efecto), así como una estimación concreta del recorrido del movimiento del precio que podemos aprovechar en nuestro favor para conseguir rentabilidad.