La tercera y última ley se refiere a la ley de esfuerzo y resultado. Esta última ley viene a decir que todo movimiento del precio, en principio, va a ser proporcional al esfuerzo que haya realizado el profesional. Esfuerzo realizado en términos de absorber casi por completo la demanda o la oferta para así poder asegurarse un movimiento limpio del precio a la baja o al alza, activando así las emociones de euforia o pánico en el público retail, como si de una reacción en cadena se tratara, para finalmente recomprar o revender a un precio que le permita obtener grandes rentabilidades.
A mi modo de ver, la ley de esfuerzo y resultado es la más abstracta de las tres leyes fundamentales. Pero si lo pensamos con detenimiento, tiene mucho sentido. Si, por ejemplo, pongamos que el profesional quiere provocar un movimiento al alza rompiendo una resistencia importante para así provocar el FOMO en el público retail, si esta resistencia es muy fuerte, significa que hay mucha gente dispuesta a vender en ese rango de precios. Por tanto, para absorber toda la oferta que conforma dicha resistencia, esto es lo mismo que decir, comprar las posiciones de todos los inversores dispuestos a vender en ese rango de precio que impediría de facto que el precio subiera por encima de ese nivel, el profesional debera realizar un numero muy grande de compras hasta romper la resistencia. Este esfuerzo potencialmente producira un efecto proporcional.